El membrillo es conocido por su textura firme y fragancia intensa. Aunque no se consume crudo, es perfecto para elaborar dulce de membrillo, compotas, mermeladas o acompañamientos para quesos. Es rico en fibra y antioxidantes.
Sugerencia: Cocínalo lentamente con azúcar y un toque de canela para obtener un dulce casero tradicional.





